jueves, 25 de octubre de 2007

Es increíble que, aun ahora, comprar condones sea tan difícil. Hace mucho tiempo que no había tenido necesidad de tener uno la mano, pero luego de mi última visita a la ginecóloga, mi novio y yo creímos que era la mejor opción.


Fuimos a comprar condones luego de hacer las compras de la semana. Él acostumbrado a encontrarlos en las cajas de los súper, se zambullo en kilos de caramelos, chocolates, máquinas de afeitar, Vanidades, baterías, Gato Pardos, chicles, Cosas… etc., pero ningún maldito preservativo, yo se lo había advertido, pero fiel a su costumbre no me hizo caso. “Es extraño -me dijo-, en San José por si te los has olvidado, los venden acá”.


Al salir de allí, fuimos a la farmacia del súper, pero igual, no había ninguno a la vista. Buscamos por todo lado, y nos dimos cuenta de que estos se encontraban dentro, justo detrás del mostrador, el acceso era demasiado difícil; debíamos solicitarlos. Los mirábamos de lejos (¿han intentado leer a más de tres metros con una miopía de 2 grados?). Damián y yo jugábamos imaginando qué beneficios traería el uno en comparación del otro -y es que desde nuestra posición solo podíamos ver los colores de las cajas-, y cómo le pediríamos a la señora del mostrador que nos explique las diferencias entre uno y otro. Fue realmente complicado. Cuando nos dimos cuenta ya había una gran cola de gente que esperaba ser atendida, y nos arrepentimos de pedir especificaciones. Damián empezó: “Deme dos rojos y dos morados”. Habían muchas señoras en la fila, que se quedaron mirándolo horrorizadas, cómo él señalaba sus preciadas cajitas de colores. En ese momento recordé a tía que le gritó a Damián por abrazarme en otro súper mercado. Pagamos y nos fuimos.



Damián se preguntaba porque era tan difícil, y se moría de risa. Las señoras me miraron con envidia, cuando atravesamos la fila para regresar a casa.

3 imágenes:

Onironauta octubre 26, 2007 8:25 a. m.  

jaja... que pena hablar de nuestra vida sexual... jajaja sobretodo pena ;)

que mal, pero bueno, por dicha encontramos un lugar donde podemos verlos y tocarlos antes de comprarlos :D jaja

Pepe octubre 26, 2007 5:37 p. m.  

Es una pena que haya esos perjuicios para una cosa tan natural. No tenía porque ser tan difícil.
Besitos

elmer silva noviembre 02, 2007 2:11 p. m.  

ja,ja,ja. Pense que nunca iva a leer algo así ROCIO, pero al mismo tiempo sé que no tiene nada de malo.

PAREJA RESPONSABLE, PAREJA CONFIABLE.

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